Adecuar las explotaciones ganaderas de porcino a la Ley Europea de Bienestar Animal va a ser el principal reto de este año 2012 para los ganaderos, que entra en vigor el 1 de enero de 2013. Va a suponer una fuerte inversión económica por parte de los ganaderos para cumplir estas nuevas disposiciones como agrupar cerdas y cerdas jóvenes las cuatro primeras semanas tras la cubrición y los 7 días anteriores al parto.
Los ganaderos tienen dos opciones. La primera, sin hacer obras, reducir el número de cabezas de ganado de sus explotaciones entre el 10 y el 20 por ciento, con la posterio reducción de ingresos y, la segunda, ampliar sus granjas, con un coste por cerda de entre 150 y 200 euros según explicaba Miguel Salas, presidente de la ADS del Porcino de Tauste a SER Cinco Villas.
Los precios en el porcino cada vez son más ajustados, debido al aumento del precio de los piensos. La producción está estancada y el consumo en España se mantiene estable pero ha aumentado su exportación porque hay más oferta que demanda de esta carne.
Entre los próximos proyectos de la ADS del Porcino de Tauste destaca la ampliación del centro de inseminación con las obras de mejora de adaptación de una nave con nuevos filtros.La gestión de purines, por otra parte, está plenamente consolidada con la colaboración de los agricultores.
Hay otras mejoras que se están poniendo en marcha como reducir al 50% el desperdicio de comida se está pensando en reintroducir las proteínas animales que se procesen en alimentación animal.
El cerdo puede reciclar desperdicios de alimentos y reducir la dependencia a los abonos de fósforo o el reparteo entre los cerdos de pelotas para mantener a sus cerdos distraídos con el fin de evitar la ansiedad.Otro de los temas a mejorara es el sistema de tranporte de animales, especialmente, para cría.
Están las llamadas Cinco Libertades (FAWC), que se erigen en componentes del bienestar :
Según ellas, los animales deben:
- Estar libres de hambre, sed y malnutrición. La normativa determina las circunstancias en que hay que proporcionar alimento y agua durante el transporte de animales.
- Estar libres de incomodidad, malestar y disconfort térmico. Cuando los animales se transportan están sometidos a manejos y circunstancias en las que sufrirán molestias (ruidos, vértigo) y estrés térmico que obligarán a extremar las precauciones.
- Estar libres de dolor, heridas y enfermedades. Es obvio que si el manejo y trasporte no se hace cuidadosamente, los animales pueden sufrir lesiones o fracturas.
- Ser libres de expresar su comportamiento normal. Esto se puede conseguir durante el transporte, proporcionando al animal suficiente espacio y compañía de individuos de su especie.
- Estar libres de miedo y angustia. Al transportar animales es difícil eliminar su miedo, pero una buena manipulación de los mismos durante las operaciones de carga y descarga y unas buenas prácticas de conducción podrán reducir el miedo.
Durante el transporte los animales están expuestos a una serie de situaciones estresantes que dan lugar a una alteración del equilibrio u homeostasis, con pérdida de la condición de bienestar. Ante el estrés físico y psicológico que puede experimentar un animal en las operaciones relacionadas con el transporte, las respuestas adaptativas pasan por tres etapas:
- De alerta, en la que el animal se prepara para la agresión o la fuga.
- De resistencia, en la que puede reparar el daño sufrido.
- De agotamiento, cuando el animal no es capaz de superar la situación estresante y sufre algún tipo de perjuicio.