Este jueves se celebra en Ejea, como cada 14 de enero, el Día del Voto; una tradición que se remonta al año 1773. La localidad acogerá diferentes actos, unos religiosos y otros cívicos, como conferencias, talleres para niños, un recorrido por el Casco Histórico; así lo explica José Luis Jericó.
Esta procesión se recuperó el año pasado en su día original, desapareciendo la que se hacía en mayo. La Misa Mayor será a las 11 y media de la mañana, y la procesión recorrerá la calle Mediavilla, plaza de España, calle Toril y paseo del Muro.Lo explica el párroco Pedro Segura.
Otro emotivo acto será la entrega de la medalla de oro de la localidad a Julián Caudevilla y al grupo de jotas de Bardenas. Será en el salón de sesiones del ayuntamiento de Ejea a las 8 de la tarde. La última concesión fue, hace dos años y a título póstumo, al montañero ejeano Santiago Sagaste.
El Voto
Desde el año 1770 y hasta 1773, los ejeanos y ejeanas venían padeciendo una epidemia endémica, que, a pesar de ser ciertamente frecuentes en el siglo XVIII, destacaba por su gran virulencia, contabilizada en muertes. Los niños y los ancianos, los elementos más débiles de la sociedad, eran los más afectados.
El volumen de las muertes y su continuidad en el tiempo, cerca de tres años, despertó una lógica alarma social entre la población. Bien es cierto que la mortandad se agravó más si cabe porque, a la fortaleza de la enfermedad infecciosa, se unían las inexistentes medidas de limpieza viaria y personal, los malos hábitos de convivencia con los animales, la insalubridad de los detritus humanos esparcidos por las calles y los deficientes recursos de la medicina del momento.
Todo ello generó un clima de miedo colectivo entre la sociedad ejeana. Los remedios humanos, la medicina no daba resultados. La quema de plantas aromáticas y medicinales (que generaron no pocos incendios en las casas) no daba resultados. En esa sociedad antigua, cuando lo humano no funcionaba se acudía siempre a lo divino. No hay que olvidar que la España del siglo XVIII, y Ejea no era una excepción, vivía muy pendiente de la religión católica. Pues bien, aquellos ejeanos desesperados por la enfermedad se lanzaron a la celebración de misas, rosarios, rogativas y procesiones. Uno tras otros los intentos de solución milagrosa se estrellaban ante la cruda realidad de la enfermedad, que en invierno se agravaba por el frío, y en verano por el calor, extremos ambos en aquella época.
Todo siguió igual hasta que el 14 de enero de 1773 se saco en procesión a la Inmaculada Concepción y, a su paso, ocho enfermos empezaron a sanar. Probablemente fue casualidad o simplemente es que el ciclo de la enfermedad empezó a bajar. El hecho fue que la enfermedad remitió y los ejeanos instituyeron El Voto a la Inmaculada Concepción de María, consistente en la celebración de misa mayor y procesión el día 14 de enero, en la declaración de día festivo para todos 14 de enero a partir de ese momento y en guardar ayuno y abstinencia el día 13. Sin duda esta última práctica nos vendría muy bien hacerla ahora para aliviar las cargas de las comilonas navideñas.
Programa de actividades
De 10 a 13 horas y de 16 a 19 horas.
Apertura de la Oficina Municipal de Turismo
A las 16:30 horas.
En la Oficina Municipal de Turismo, Cuentacuentos para niños «La fiesta del Voto», a cargo de Segiatur
A las 16:30 horas.
Con comienzo desde la Iglesia de Santa María y final en la Iglesia del Salvador, Visita guiada al Casco Histórico de Ejea, realizada por Segiatur.
De 17 a 18 horas
En la Oficina Municipal de Turismo, taller infantil «Conociendo la Historia de Ejea: la fiesta de El Voto», que será desarrollado por Anea Tiempo Libre.
A las 18:00 horas
En la capilla de la Purísima de la Iglesia del Salvador, conferencia «El Voto de Ejea de los Caballeros: de 1773 a nuestros días», que será impartida por el historiador Jose Luis Jericó Lambán