Desde hace un par de años van proliferando en estas fechas estandartes religiosos cristianos evocando el nacimiento de Jesús de Nazaret. Son la imagen del Niño Jesús sobre tela de fondo rojo con cintas de raso en las esquinas para colgar en los balcones.
Esta idea, que está teniendo especial aceptación entre los vecinos, quiere reseñar la verdadera celebración de la Navidad, alejándola de tópicos y costumbres importadas, según los creyentes cristianos. Compite esta iniciativa contra Papa Noel ( Santa Klaus que a su vez viene de San Nicolás de Bari, santo venerado en las Cinco Villas y patrón de El Frago) que se dedica a escalar balcones desde hace unos años aunque, la verdad, va perdiendo poco a poco la gracia que en su día tuvo. No obstante hay quien quiere ser políticamente correcto y pone velas a todos los santos; por ello no es de extrañar que en algunas casas se acepten ambas versiones de escenificar la navidad y compiten, en buena lid, ambas representaciones, Papa Noel y el niñito Jesús.
Pero ... pasada la Navidad, ¿volverá todo a su normalidad o serán los balcones tableros de juego de la simbología religiosa? ¿Aceptaremos exteriorizar más la inclinaciones dogmáticas de cada uno de nosotros ?. La nueva cruzada de la iconografía mística se apoya en la poco ejercitada voluntad de la tolerancia en nuestra cultura laica, poco exigente en sus obligaciones.
Papa Noel y el Niño Jesús; ambos de la misma religión con derivadas en el tiempo; más comercial y hortera el primero y más ñoño y "va de retro" el segundo; al final para confrontarse en los balcones y ventanas de las casas como si de trincheras se tratasen, justo al lado de rótulos publicitarios que anuncian ortopedias o autoescuelas Los primeros escarceos de esta confrontación pueden llevarnos a otras banderas y señales que aún perduran en esta España que tiene pendiente asignaturas como la memoria histórica.
La pregunta es ¿pagará también impuestos aquél que quiere demostrar en la vía pública que es religioso igual que, aquél que es frutero y paga por su rótulo? No negarán que todo es negocio; aunque sea el de las almas. Y, a todo esto,... ¿que opinan los Reyes Magos?.