El presidente del gobierno de Navarra contestó con datos erróneos a la petición del alcalde de Ejea para implicarse más en reforzar el eje carretero Tudela Ejea. Lambán instó al presidente navarro a celebrar conjuntamente ese objetivo del que ya se había negado Miguel Sanz en enero de 2007 en la localidad de Tudela. El alcalde ejeano recurrió a la Historia para desarrollar una teoría de colaboración que ha unido a Navarra y Aragón y que debería permitir, aún más, el intercambio social, cultural y económico, tendiendo así una mano al mandatario navarro.
Sanz expuso su negativa en tres puntos equivocados, además del tono ácido de su intervención. Primero, el presidente navarro habló de la pretensión cincovillesa de hacer una autovía que conecte Tudela y Ejea cuando siempre se ha hablado de una carretera. Segundo, y según los informes técnicos, habló de la nacional 125, cuando se trata de la autonómica A-125 y Tercero, habló de que el ministerio de Fomento aún no ha movido pieza cuando para este año, en los presupuestos generales del Estado, hay una partida de 100.000 euros para realizar el anteproyecto de este eje. Como dato anecdótico, al mandatario navarro se le cayeron los "informes técnicos" que llevaba en una "chuleta".
Navarra tiene competencias propias en materia de comunicaciones y por tanto el Ministerio, aunque quiera invertir, no puede hacerlo debido a esta circunstancia.
La tarta la aderezó el presidente aragonés, Marcelino, que quiso dejar claro que ya hay conexión entre Aragón y Navarra a través de la autovía de Huesca-Pamplona, removiendo así las bilis de algunos presentes y apostillando que el eje Tudela Ejea se hará. En el tono de su intervención se notaba que las ganas de hacerla debían estar, en esos momentos, bastante holgadas. Todo ello en el transcurso de una acto celebrado por la Comunidad General de Regantes en el que se entregaron medallas de oro y se descubrió una placa conmemorativa del 50 aniversario de la llegada del agua al sistema de riegos de Bardenas.