EjeaNoticias
Comarca de las Cinco Villas
:: Opinión ::

Desafección a la política

Las últimas encuestas del CIS apuntan a un alejamiento de los ciudadanos con sus representantes. Nada que objetar aún a pesar de la subjetividad de las encuestas.
En este creciente descontento habría que repartir las culpas, incluso entre los propios ciudadanos.
Parte de esta situación es que un alto porcentaje de medios de comunicación, financiados por El Capital, ahondan en este mismo mensaje: la clase política es corrupta y no sabe gobernar. Su misión es que el mensaje cale en la sociedad y así vaciar del poder legítimo que dan las urnas a sus representantes en un país que cree en la democracia; en ese sistema imperfecto que persigue la perfección. Son, por cierto, esos mismos medios que encumbran o lapidan a los jueces que dictan sentencias según sus intereses.
Respecto a los políticos, lo más triste de las consecutivas encuestas del CIS no es que se haya perdido la confianza en el presidente del gobierno, lógico con la que esta cayendo, si no que todavía esté peor valorado y dé menos confianza el líder de la oposición que debe ser el referente del cambio. La lectura de la diferencia de votos del PP frente al PSOE hay que verla en la desazón del votante de izquierdas y no en la confianza que le da a este país, de momento, un partido como el Popular.
¿Y los ciudadanos, qué?.Mientras nos creíamos los reyes del mambo nos molestaba el papá Estado, que lejos de subir impuestos como hay que hacer en la épocas de bonanza (y que nadie hubiera entendido), ha buscado mejoras sociales sobre una base ciudadana con una mermada cotización moral y de obligaciones que es la que se necesita para mantener el Estado del Bienestar.
Hemos sido aprendices de tahúr a los que han pillado con el farol en la mano. Ahora miramos a la banca y le pedimos responsabilidades mientras que hasta hace poco le pedíamos cartas par seguir jugando en mitad del peligroso monopoli; o peor todavía, hemos querido ser, siendo pujaleros, comisionistas del hormigón.
Llevamos más de 15 años alejándonos de la política, del compromiso, y ahora no nos gusta el cuadro que entre todos hemos pintado. Quizá los pintores no hayan estado finos pero los dueños del cuadro, quienes lo hemos encargado, hemos sido negligentes en su ejecución.

 

:: Más noticias ::