EjeaNoticias
Comarca de las Cinco Villas
:: Opinión ::

Códigos de conducta política

Hay numerosas actuaciones personales y profesionales que están amparadas por la ley aunque son de dudosa moralidad.

Una sociedad en la que no se ejerce la autocrítica es una sociedad abocada al fracaso. En muchas ocasiones es necesario que se señale desde fuera la falta de rigor porque la propia inercia hace que lo mal hecho, a fuerza de repetirse, sea aceptado como normal. El problema comienza cuando no se quiere reconocer lo denunciado.

El 14 de marzo renunció a su cargo como diputado provincial Javier Lambán, alcalde de Ejea. Lo hizo en un pleno en donde lanzó una oferta ética. En ella propuso que ningún cargo político cobrase más sueldos o dietas de los que el cargo de diputado les proporcionase, y que este ejemplo se trasladase a todas las instituciones. El PP tiró por elevación y propuso que esa medida afectase incluso a todos aquellos que cobren por encima de 2,5 veces el salario mínimo interprofesional. Y más, los grupos votaron por unanimidad crear una comisión para llevar a cabo esta premisa. Hasta la fecha de hoy ni hay comisión ni nadie ha renunciado a dietas, otros sueldos, etc.

En Ejea ya existe un código ético por el que se publica en la página web los bienes y ganancias de los concejales. Solamente se han acogido los concejales de la izquierda. En la bancada de la derecha el PP sigue “impasible al ademán”.Sirva esto para recordar que hay muchas de estas actitudes que, sumadas todas ellas provocan desagrado entre los ciudadanos cuando se destapar que los propios acuerdos se incumplen.

Nada es perfecto e incluso hay actuaciones que se hacen sin pecado original. Pero la actitud que toman los implicados cuando se señalan estos hechos deja mucho que desear de esos “valores” que pregonan.

 

:: Más noticias ::