EjeaNoticias
Comarca de las Cinco Villas
:: Opinión ::

La Gürtel puede con el juez

Las matemáticas y la Justicia nunca han estado tan enlazadas. La celebración  de la sentencia contra Garzón es geométricamente proporcional a la falta de voluntad por cerrar un capítulo negro de una España llena de felones.

El caso de Garzón va más allá de que el Supremo alegue para su fallo defectos de forma en unas escuchas telefónicas. Dando por hecho, y es mucho dar,  que la sentencia sea justa, la sensación de impunidad para los corruptos es supina.

Más si se compara la celeridad y la proporcionalidad de la pena con otros casos  como el del incomparable  Gómez de Liaño (indultado al año siguiente de su condena por los amigos que hoy jadean contra Garzón; asesor de narcos y “chroricillo”-le han obligado a devolver minutas como abogado-).Ángel Acebes justificó el indulto en que el Papa Juan Pablo II había pedido al Gobierno de Jose María Aznar  medidas de gracia con motivo del año jubilar. Como diría Trillo " manda hu.."


La Justicia puede ser justa en su aplicación pero en muchos casos se hace incomprensible para sus administrados. A legos y profanos se nos apabulla con sortilegios jurídicos para tratar de que no entendamos aquello que debería ser declinado por el  sentido común.  La sentencia, lejos de desmenuzarla jurídicamente, tiene un casposo aroma corporativista.


El caso Gürtel está, parafraseando a  Rajoy  cuando apoyó a Camps, delante, detrás y  al lado de este asunto.

La sociedad queda perpleja al  ver como un juez ha sido juzgado antes que a los que investigaba y cómo se cuelan tres juicios  y posibles condenas con una rapidez que a muchos les gustaría para sus asuntos.  En el caso de Liaño no fue así.

Es cierto que el fin no justifica los medios; o sea que hay que guardar las formas aunque el problema se produce cuando las formas se utilizan para no llegar al fin.

 

:: Más noticias ::