La cooperativa de Ejea ha vuelto a cerrar en falso su particular Caja de Pandora.
Tras la asamblea extraordinaria celebrada con motivo del agujero provocado por Producciones Pecuarias – Carmelo Romeo-, los socios volvieron a salir defraudados llegando a pedir muchas voces la renovación de la Junta.
La gestión de la actual Junta, mal encarrilada en el asunto del gasóleo y los cereales, con información ocultada por los interventores (según cuentan ahora), con reuniones semi- clandestinas y con una falta de decisión y de firmeza que ha arrastrado al propio Consejo al borde del precipicio. La honradez de los miembros del actual Consejo debe quedar fuera de toda duda pero no es menos cierto que la falta de confianza de los socios, que abarrotaron el Teatro de la Villa, es una losa que cada día les va a pesar más.
La Junta creyó que la asamblea extraordinaria zanjaría el problema. Pero no se dio cuenta cuando convocó esta reunión, a la que asistieron más socios que nunca, que era prácticamente una “moción de confianza”.
Los actuales gestores de la cooperativa no pueden seguir huyendo hacia adelante echándose la carga a sus espaldas en un intento de dejar contentos a todos. Quizá la falta de esa determinación viene dada porque la mayoría de ellos han sido cómplices pasivos de la anteriores Juntas y ello les impide acertar en el objetivo; parecía como si en la platea del Teatro, el pasado lunes, estuviese el director de orquesta que les marcase la partitura.
La única solución honorable que le queda a la actual Junta es presentar su dimisión. No por incompetencia o maldad (son socios de probada capacidad moral y profesional) sino por error en la estrategia elegida para salir de este atolladero.
Lejos también deben quedar las voces que hacen juicios sumarísimos, las que piden vendetta, o en donde la objetividad en las opiniones puede estar empañada por fuertes personalismos. La cooperativa ya tiene mecanismos en marcha para pedir responsabilidades; aunque el día 2 de marzo se verá.
Pero esta asamblea extraordinaria dejó la lectura más positiva y que hace grande a esta cooperativa. A pesar de los temas tan graves a tratar, la corrección imperó en la asamblea. Eso define perfectamente la calidad de sus socios quienes teniendo presente a uno de sus imputados supieron demostrar las más altas normas de civismo.