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Comarca de las Cinco Villas
:: Opinión ::

Ego sum

Un intelectual ejeano, tras reflexionar sesudamente y él puede, llega a la conclusión de que está muy satisfecho de ser de los pocos que quedan sin condecorar, sin medalla ni distinción, ni honores ni otros menesteres protocolarios encaminados, en los últimos tiempos, a enaltecer el ego más que a recompensar acciones desinteresadas, altruistas y de hondo calado.

Hay muchos casos.

El alcalde de Zaragoza, por ejemplo, entrega medallas con el título de “defensores” a cañonazos y ya no queda casi nadie a quien apuntar. Se supone que ahora esperan los impacientes “atacantes” a ver si, de una vez, les toca a ellos ya que fueron los que ganaron.

Otro caso que merece especial atención es la Administración y entre sus destinos las últimas medallas del Ministerio de Cultura que ha otorgado a espadachines del mundo de los astifinos, por ser Arte. Que país.

Por otro lado, y entre otros muchos, esta la casta hídrica; narcisos que necesitan vivir con abundante agua y que creen, en ocasiones, ser la reencarnación del rey Midas que todo que tocaba lo convertía en oro. Tanto que casi muere de hambre y sed de tanto oro. De momento los fastos del 50 aniversario que celebran "los regantes" van encaminados a cultivar la vanidad de sus dirigentes mientras que el pueblo, los regantes, los que pagan esos fastos a tarifas, no han sido invitados a banquetes, comidas, medallas de oro ni insignias. Eso sí, además de imitar al rey Midas los dirigentes de los riesgos quieren emular también a Ícaro con avionetas que arrastran anuncios más típicos de la hortera Marina d'Or que del orgullo de los regantes de Bardenas.

Vivimos inmersos en la resaca de una forma de vida barroca y caduca, y hay todavía mucha gente no se ha enterado.

Medallas, insignias, placas conmemorativas … ni con Franco lo harían mejor.

 

 

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