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Leciñena y la semilla del odio

Leciñena utiliza la insidia para ganar votos por el método de  desprestigiar a profesionales de la Diputación Provincial de Zaragoza con la publicación de sus sueldos.
Los cargos y sueldos que nombra en su periódico de mancheta plagiada son públicos y existen en todas las instituciones estatales, autonómicas y provinciales, y todos los años se exhiben en el boletín oficial, documento legal por antonomasia. Esos sueldos a los que hace referencia son aprobados y ratificados por el pleno de la Diputación; se hace por unanimidad, por todos los grupos políticos, incluido en PP. Lo que Leciñena no soporta es que esos puestos, que cobrarían igual si fuesen otros, estén ocupados temporalmente por ejeanos que trabajan para la provincia y, cómo no, para Ejea. No le importaría seguramente que éstos fuesen ocupados por amiguitos suyos de Valencia, Castellón o Tarazona, pero sí le molesta que sean de Ejea. Ese es el concepto de vecino y ciudadano que tiene esta persona.
Los sueldos que él intenta denigrar son sueldos honrados, legales, transparentes y públicos. Los beneficios de un despacho de abogado como el suyo se supone que son honrados, se supone que son legales, transparentes y blancos como la patena pero … no los hace públicos. Leciñena tiene la obligación, que no cumple, de publicar sus ganancias y bienes en la página web del ayuntamiento de Ejea para cumplir con el código ético municipal y  como concejal adalid de la transparencia que quiere ser. No es  de recibo defender el secreto para sus ingresos personales (cobra del ayuntamiento) cuando explicita en un boletín político los sueldos de los demás.
No hace falta que sepamos si le pagan o no en B algunas minutas, ni tampoco los alquileres, ni los contratos con aseguradoras, ni me quita el sueño sus locales, pisos, acciones empresariales y otras minucias de una persona de derechas a la que sí le molesta que alguien cobre su sueldo, honrado y digno, por realizar su trabajo.
La publicación de ese “periódico” es tan chapucera que en su afán de querer manchar la imagen de los trabajadores ejeanos llegan a publican los sueldos de “asesores” del PP. La mala fe es digna de un buen guión de cine negro como la semilla del odio e intenta, en momentos de desasosiego y paro, buscar la reacción primaria de cualquier ciudadano tocado por la crisis para arañar un puñado de votos.
Lo que hace, y por tanto lo que define a  Leciñena se resume  en una palabra: ruin.

 

Valero Benavente Beamonte

 

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